El conflicto legal que mantiene enfrentados al senador de Morena, Javier Corral, y a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, sumó un nuevo capítulo de incertidumbre. La audiencia programada para analizar la impugnación de Corral contra el cierre de la carpeta de investigación por presunto secuestro fue diferida debido a la incomparecencia del denunciante.
La sesión, que apenas se extendió por un par de horas, fue reprogramada por el juez para el próximo martes 2 de junio a las 9:45 de la mañana. Sin embargo, esta prórroga viene con una advertencia contundente por parte de la defensa de la gobernadora.
“Si no se presenta el próximo martes, quedará sin materia la impugnación presentada por él y quedará firme la determinación de no ejercicio de la acción penal por parte de la Fiscalía de la CDMX”, señaló el abogado Javier Coello Zuarth.
Contexto: El Incidente en el Restaurante Gin Gin
El origen de este litigio se remonta al 14 de agosto de 2024. En aquella fecha, agentes de la Fiscalía de Chihuahua intentaron cumplimentar una orden de aprehensión contra Corral por el delito de peculado mientras se encontraba en un restaurante de la Ciudad de México.
La detención fue frustrada por la intervención personal de Ulises Lara, quien en ese momento fungía como encargado de despacho de la Fiscalía capitalina. Corral alegó entonces que el intento de captura fue, en realidad, un intento de secuestro orquestado desde el gobierno chihuahuense.
Uno de los puntos de mayor fricción es el intento de la defensa de Corral de trasladar el caso al ámbito federal. Según el abogado y exsenador Roberto Gil Zuarth, el equipo legal de Corral solicitó formalmente que la carpeta pasara a manos de la Fiscalía General de la República (FGR), específicamente a la unidad que ahora encabeza Ulises Lara.
La postura de la defensa de Campos: Sostienen que el intento de arresto fue legal, con oficios de colaboración vigentes y agentes acreditados. Califican el intento de llevar el caso a la FGR como una estrategia para poner el proceso en manos de quien ayudó a Corral a evadir la justicia.
La postura de la defensa de Corral: El abogado Javier Schütte insiste en que su cliente es víctima de una persecución política sistémica. Argumentan que los delitos cometidos contra el senador no son solo del fuero común, sino federales, y que las agresiones legales continúan hasta el día de hoy.






