El fundador y exlíder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada García, pasará el resto de sus días tras las rejas. Un juez federal en Nueva York lo sentenció a prisión de por vida tras haberse declarado culpable de cargos relacionados con el crimen organizado.
Además de la reclusión perpetua, las autoridades estadounidenses le impusieron una multa histórica: una orden de aseguramiento monetario por 15 mil millones de dólares, cantidad que se calcula acumuló durante décadas al frente de la organización criminal.
“Acepto mi castigo”: El mensaje de Zambada
Durante la audiencia celebrada en la corte federal de Brooklyn, el capo mexicano leyó una carta en la que asumió la responsabilidad de sus actos, pidió perdón y sorprendió al hacer un llamado para frenar la narcoviolencia.
“Acepto mi castigo, no estoy aquí para pedir compasión. Estoy aquí para aceptar mi responsabilidad y pedir perdón (…). La violencia debe acabar en México y en otros lugares, nadie gana en esta guerra. A la siguiente generación le digo que siga un camino diferente. No hay nada honorable en la violencia”, declaró Zambada.
Una condena inevitable
Tanto el juez Brian Cogan como la fiscalía y la defensa coincidieron en que la cadena perpetua era una condena mandatoria, derivada del acuerdo de culpabilidad que el capo formalizó en 2025.
El impacto de su imperio: La fiscalía estadounidense fue contundente al señalar la gravedad de sus operaciones de tráfico de cocaína, marihuana, metanfetamina y heroína: “Durante el reinado del acusado, más de un millón de estadounidenses murieron de sobredosis”.
Estado de salud: Debido a las múltiples enfermedades que padece el sentenciado, el juez Cogan recomendó al Buró Federal de Prisiones que sea trasladado a un centro penitenciario donde pueda recibir la atención médica adecuada.
A la sala, que lució completamente llena, asistió el titular de la DEA, Terry Cole, marcando el fin de una era en la historia del narcotráfico internacional.




