Tras la victoria de los demócratas en la elección intermedia frente a la administración de Donald Trump, la “ola azul” buscará mantener y potenciar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), además de frenar los abusos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contra la comunidad migrante, afirmó el exembajador estadounidense Ken Salazar.
En una conferencia de prensa virtual, el diplomático sostuvo que este proceso electoral marca el inicio de una nueva época para Estados Unidos orientada a recuperar la unidad, el respeto a la diversidad y frenar los discursos de división promovidos desde la Casa Blanca.
Apuesta por un mejor T-MEC y frontera modernizada
Respecto al futuro comercial de Norteamérica, Salazar aseguró que el pacto comercial trilateral no solo continuará, sino que tiene el potencial de fortalecerse en beneficio de las tres naciones.
“Vamos a tener un T-MEC, sí, y ojalá que sea un T-MEC hasta mejor, porque los pueblos de Estados Unidos, México y Canadá lo merecen”, expresó, al recordar que su visión incluye la modernización integral de la frontera compartida.
El exembajador también subrayó que se debe aprovechar que toda la franja fronteriza estará gobernada por demócratas para impulsar mejoras en materia de seguridad y comercio, siempre bajo un esquema de respeto absoluto a la soberanía.
Reformas y límites al ICE
En materia migratoria al interior de la unión americana, Salazar confió en que el Congreso impulsará modificaciones legales severas para contener las acciones de la agencia migratoria.
Denunció que el ICE ha incurrido en violaciones a las leyes, al sistema jurídico estadounidense y a los derechos humanos de personas inocentes, por lo que urgió a establecer controles institucionales.
Diálogo con la oposición y gobernabilidad
Cuestionado sobre la viabilidad de la agenda demócrata frente a la presidencia de Trump, Salazar reconoció que los proyectos dependerán de la correlación de fuerzas legislativas y de la disposición de algunos congresistas republicanos moderados en el Senado.
Pese a la incertidumbre generada por la postura del actual mandatario estadounidense, el diplomático confió en que la mayoría legislativa logre consensos bipartidistas para aprobar las leyes necesarias.
Finalmente, Salazar adelantó que regresará a México antes de que concluya el año para sostener encuentros y seguir dialogando sobre el futuro de la relación binacional y las oportunidades de transformación fronteriza.




